Vía @Gauyo escuché en 2Papiros a Víctor Hugo Morales quejarse de los comentarios insultantes en los diferentes periódicos on-line de Argentina.
El problema no es que exista un comentario insultante y por ende irrelevante. Ponderar lo relevante y lo irrelevante de igual modo es el verdadero problema. El opinólogo/puteador es un agente previo a la tecnología. Cómo si de pronto todos los improperios sin fundamento o los ataques ad-hominem que escuchamos en los taxis, cafés, estaciones y otros espacios públicos floten en la superficie, multiplicados exponencialmente.
Ahora bien, esa misma tecnología podría utilizarse para modear –premiar/castigar– este tipo de prácticas. Para esto deberían sumarse varios métodos de ponderación en una misma plataforma. ¿Cómo? Ni idea, pero aquí hay algunas pseudo-sugerencias: permitirle al lector organizar los comentarios, establecer mecanismos para condenar la irrelevancia –además del existente reporte de abuso– y construir un sistema de karma…
Hay que enterrar con una tonelada de comentarios significativos a los trolls. Sepultarlos en el olvido de lo inaccesible.
Es interesante lo que decís. Pero a veces los comentaristas les da fiaca tener que censurar ellos a los anónimos.
Ramón | 6.1.2010Dos cositas,
* Sacame la duda si el primer comentario de 2 papiros esta moderado en chiste o le esta haciendo caso a VHMorales. :P
* Los comentarios en los diarios en general son un asco, llenos de basuras y nunca aportan nada. Ni pensemos en las secciones como política o fútbol. Pero tienen que estar, toda esa gente que se espresa de manera primaria (con mucha suerte), con bronca y siendo casi un cero a la izquierda, es la misma que camina por la calle.
Mauro Duarte | 6.1.2010Se que a primera vista suena feo, pero somos así. Es una lastima, si pero somos así y esos comentarios tienen que estar.
Ramón. Coincido. Sin embargo, no tiene tanta importancia el compromiso “aparente”. Tal vez los comentaristas valiosos no se toman 5 minutos dado q sus ideas serán ponderadas del mismo modo q una puteada sin sentido. El compromiso aparece cuando hay “premios y castigos”: lo mismo que en la “sociedad real” :)
Mauro: jeje… El punto es ese. Hay comentarios buenos, 1 cada 1000, ponele, si querés ser pesimista. Pero al ponderase igual, frustra. Si ese usuario comprometido con al discución tiene modos de ayudar a regularla surge otro escenario. La matemática hace el resto.
Nch | 6.1.2010Jajaj Mauro no lo borré yo. Fijate que dice “el autor ha eliminado el comentario”. Si lo hubiera sacado yo diría “el administrador”. Admito que elimino a veces, pero solo cuando putean sin sentido.
Ramón | 6.1.2010@nch, si, podría ser. Y como haces para llevar ese “karma”, sin obligarlo a registrarse[que es un embole]. ¿Facebook Connect o algo de eso?
@Ramon, tenés razón. Venía pensando en “el autor” del blog que cuando leí “el autor” te tiré el muerto a vos.
Mauro Duarte | 7.1.2010Mauro: el puteador anónimo tb se registra. Mirá el caso de LN q pide hasta DNI! El asunto es crear valores dentro de la comunidad, aún cuando los comentarios anónimos estén permitidos. Porq lo q queremos crear con el comentario es un valor de debate comunitario. ¿No?
Pero q diferencia hay entre ese usuario registrado q se tomó el embolante trabajo –como bien decís–, q se interesa por valorar notas y comentarios, q linkea su cuenta de facebook, q pone sus datos reales porq es suscriptor del diario/revista papel y el tarado q sale a decir sandeces esporádicamente? Ninguna. Y ese es el error.
El comentario anónimo insultante de un no-registrado tiene q estar para q no lloren falsas lágrimas sobre la libertad de expresión, pero debe ser semitransparente y último en la lista.
El comentarista coherente, registrado, responsable, etc. tiene que tener su comentario ponderado visual, matemática y socialmente. Su voto debe valer doble, por ej.
El que quiera putear va a poder putear pero será la comunidad –con ayuda de los algoritmos y en menor medida de los moderadores humanos– la encargada de demostrarles lo poco “importante” de su aporte. Al segundo intento, claudicarán.
El tema es q quienes están claudicando son los comentaristas valiosos y una vez q ellos se van difícilmente regresan. ¿Quién se tiene que decepcionar? That’s the question…
Nch | 7.1.2010