¡Luche y Vuelve!
Acabo de sentir nostalgia auténtica por un blog suspendido en el tiempo. Un hito que evitaré enlazar para no empañar esta confesión mezcla de Nesquik y estimulantes para camellos: las estupendas pelotudeces que alguna vez se publicaron en El Ciprés en el Patio, no tienen desperdicio alguno.
Dicen que si graban a Divina Gloria leyéndolo entero y luego dan vuelta la cinta, provocan un escándalo sin parangón. De imprimirse, debería ser en un libro fucsia en cuya tapa esté estampado Duhalde, duro y sonriente, navegándo el ciprés desde su iPhone justicialista.
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