¿Dónde para este colectivo?

The Future of the Internet And How to Stop It¿Tecnología generativa o esteril? En otras palabras: ¿electrodomesticos o computadoras? Jonathan Zittrain plantea esta dicotomía en su libro The Future of Internet and How to Stop It. El modelo de tecnología generativa descansa, explica el autor, en el hecho de que este apogeo tecno-cultural fue generado sobre plataformas, en mayor o menor medida, abiertas. Internet es generativa. Dos ordenadores en los extremos y una red esencialmente neutral hicieron posible que este medio que tan fervientemente navegamos.

Hasta aquí todo bonito pero el hombre, según rezan las bases filosóficas del capital, es intrínsecamente malo. Tan malo, que no pudo soportar que este universo de interconectividad estuviera basado en la solemne y utópica confianza. Corremos aplicaciones de terceros en nuestra computadoras porque confiamos. Si quisiéramos ser paranoicos podríamos alucinar que los programadores quieren nuestros datos personales para comprar uranio enriquecido. Pero el hecho de que no seamos paranoicos no significa que no nos estén espiando. ¿No?

Claro que no nosotros, testigos y cómplices de este apogeo 2.0. No nosotros, sapientes monos capaces de conocer con exactitud de quién fiarnos. Nosotros somos (o creemos que somos) inmunes al malware. Sin embargo, los grandes medios alertan: la Argentina, entre otros paises, está apestada de zombies. Sin caer en un alarmismo barato, reconozcamos que cierto peligro hay.

Tanto este complejo de miedo cibernético como el primitivo temor a la obscuridad parecen tener el mismo rancio aliciente: el vientre, el refugio, el encierro. Ser generativo resulta peligroso. Entonces, la red no puede ser un parque lleno de hackers generosos, pedófilos detestables, conservadores bravucones, liberales retardados y toda una parva de doctos o imbéciles dispuestos a enseñarnos algo de cómo somos. No importa si menos privada o menos creativa; la red debe ser, ante todo, segura. Y la solución que propone el mercado es retomar tecnología estéril.

Sostiene Zittrain, que el iPhone (entre otras appliances como TiVo o la XboX) está dañando a Internet. Un artefacto hermoso, tentador y efectivo: navega, llama, organiza, ubica, etcétera. Pero también un aparato poco generativo y con una plataforma bastante árida, que alienta a los jugadores grandes al mismo tiempo que condiciona a los pequeños. ¿Acaso eso importa en el reino de la nube? La nube, claro. El iPhone tiene browser y todas nuestras aplicaciones, vidas y cálculos descansan en la nube mientras soñamos con un futuro ubicuo.

Pero ¿a quién le pertenece esta ubicuidad? Bueno, seamos neutrales, pero sólo hasta dónde conviene. Facebook, un ejemplo que suele citar Zittrain, permite generar aplicaciones para la nube aunque a un costo, al menos, sospechoso. Básicamente, están diciendo: usted desarrollle una aplicación después vemos y ese “después vemos” está sujeto al vaivén que todos imaginamos. Cabe aquí preguntarnos: cuando el negocio es causa y no consecuencia ¿no la estaremos cagando?

En definitiva, estamos frente a una interesante lectura CC. Un llamado de atención que deberíamos tener en mente al momento de enfrentar la filosofía del miedo; la misma que demanda vigilantes, rejas, alarma y esas luces de dintel que detectan el movimiento y espantan amantes intrépidos.

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Videos relevantes a modo de resumen:
Berkman@10: Future of the Internet
J. Zittrain at Vision

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